El faro de Vila Real de Santo António entró en funcionamiento en enero de 1923, después de muchos años de investigación sobre el método de construcción, ya que se encuentra en una zona inestable y arenosa. La torre, circular, tenía 40 metros de altura y era de hormigón armado. La luz intermitente instalada fue producida por el aceite de vapor incandescente, con una extensión de 33 millas. Todavía hoy utiliza un dispositivo óptico lenticular de Fresnel que fue el tercero en el orden original. En 1927 se electrificó con generadores, y en 1947 se conectó a la red eléctrica pública. En 1960 se instaló un ascensor para acceder a la torre. En 1983 la lámpara fue reemplazada por una de 1000W de potencia, mientras que en 1989 fue totalmente automatizada, por lo que actualmente no hay ningún cuidador. El faro está situado cerca de la desembocadura del río.