El castillo de Loarre es una imponente fortaleza románica construida a finales del siglo XI por orden del rey Sancho Ramírez I de Aragón, sobre los restos de una antigua fortaleza romana. Está considerado el castillo románico más importante de España. Presenta un trazado irregular con dobles muros y torres cilíndricas. En su interior se encuentra la iglesia románica de Santa María, del siglo XII. La iglesia tiene tres naves con bóveda de cañón. Destacan los capiteles, decorados con motivos de la iconografía románica. Originalmente fue una residencia real, pero más tarde se convirtió en un convento de agustinos. La primera fase se inició hacia el año 1020 de la mano del gran rey de Sancho el Mayor, que en su afán por proteger los condados pirenaicos de los ataques musulmanes, aprovechó las montañas prepirenaicas de Huesca para instalar una serie de fortalezas que crearían una auténtica frontera fortificada, de la que Loarre sería uno de los últimos eslabones. De esta primera fase destacan las dos torres principales y la capilla románica de Santa María. La segunda fase la inició su nieto, el segundo rey de Aragón, Sancho Ramírez, hacia el año 1071, quien, con el apoyo de la Santa Sede, decidió rodear la antigua fortaleza de su abuelo, que aún era frontera, con un gran monasterio que albergara una orden de canónigos agustinos, combinando en Loarre la espada y la cruz, la función militar y la monástica. De esta fase destaca la impresionante iglesia de San Pedro, una joya única del románico coronada por una espectacular cúpula. Apoyado por el Papa, Sancho Ramírez rodeó el viejo castillo de su abuelo con un gran monasterio para una orden de monjes canónicos agustinos, combinando la cruz y la espada, las funciones militares y monásticas en el mismo edificio. La construcción más importante de esta fase es la impresionante iglesia de San Pedro, una maravilla de la arquitectura románica, coronada por una cúpula. La última fase de construcción se retrasará hasta finales del siglo XIII, y es la muralla marcada por torres semicirculares que recorre un perímetro de 170 m, y que rodeaba no sólo la fortaleza, sino también una pequeña aldea que creció bajo el castillo, y que es el origen del actual Loarre. Fue en los albores del Renacimiento cuando una fortaleza tan grande fue finalmente abandonada, dejando su presencia impertérrita en lo alto de la Sierra de Loarre.
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Castillo de Loarre: el castillo románico más importante de España
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